Salí a andar en bicicleta... Un día común y corriente después del trabajo. Sin mucho que pensar, llegué rápido a la casa para que no me encuentre la noche en la ruta! De hecho, me fui a la pega con las calzas de ciclismo bajo el pantalón para acelerar el proceso de cambio de ropa!
Salí, avancé... Primeros 6 Kms. como si nada! Un cambio en la dirección de la ruta y me di cuenta que no había considerado algo importante (olvido por apuro): el viento que se levantó... Poniendole fuerza al pedal, atravesé la distancia que me quedaba hasta el cruce al camino de gravilla, y al llegar al cruce, me pongo de pie para atacar la pequeña cuesta y me di cuenta del segundo error que cometí: el frío, que me acalambró las piernas!!
Estirando de a poco, avancé por el camino, mientras pensaba que se me haría de noche en la ruta y viendo estrategias de seguridad: por lo menos, un buen par de luces y ropa y casco blancos aseguraban parte del éxito en la empresa...
Avanza la hora, se hace de noche en la ruta... Sigo en camino secundario y maldigo cada hoyo, cada piedra, cada irregularidad, y la imposibilidad de verlos, pero al mismo tiempo me invade una sensación de calma extraña, estar lejos de la ciudad y su smog cuando oscurece tiene algo místico y mágico... Además, pienso en la meta, llegar a casa, a un ambiente tranquilo, en paz, donde podré descansar...
Mente fija en la meta, aún en paz, cruzo la ruta 5, vuelta al cemento!! Pero a la vez más tráfico de autos! Algunos choferes no bajan las luces, otros sí... Uno, amable, me siguió lento por unos 500 metros alumbrando el camino antes de rebasarme cuando se ensanchó la carretera. Otros, trataban sólo de pasar raudos a mi lado, de "sacarse el cacho" del ciclista nocturno.
Cerca de la ciudad (por suerte antes del golpe del smog) viene el último desafío, una cuesta bastante pesada... La enfrenté de a poco, lento, de pie en la bicicleta, "bailando" y pensando en mi meta...
Finalmente, entro, como de golpe, a la ola de smog de la ciudad, bajo un poco mi ritmo, pero recorro gustoso el kilómetro y tanto que separa esta entrada de mi hogar, mi meta... Hasta que finalmente, llego y termina mi aventura, con sus aprendizajes y las planificaciones mentales para las siguientes.
A veces pienso que la vida es así. Acometemos empresas un tanto apresuradas, y nos golpea fuerte en la cara el viento en contra, frenándonos y haciendo que nos cuestionemos mantenernos en ellas. Más adelante, factores personales como ese calambre hacen lo mismo, sumados a los externos como la ruta llena de baches que no fue considerada. El pensar en la meta, en el fin último, ayuda a mantenerse firme en el deseo de luchar contra la adversidad, y en la misma ruta hay momentos de solaz como lo fue volver al pavimento. Pese a esto, el solaz trae riesgos asociados, personas externas que pueden ser peligrosas, otras sólo pasar a nuestro lado, o bien quienes llegan para apoyarnos y acompañar parte de nuestro caminar, inclusive alumbrándolo. Finalmente, cerca del fin del camino vienen los problemas finales: esa cuesta que además nos encuentra cansados, agarrotados por el frío de la ruta... Es aquí donde la meta se hace más presente que nunca, anteponiéndose al cansancio, al dolor, a todo lo que signfica este último desafío. Y si bien al final nos golpea una nube de smog, ruido necesario, la convivencia inevitable con otros, con situaciones no deseadas pero inevitables, llegando a casa todo está bien, todo cobra sentido, y podemos mirar atrás y darnos cuenta que finalmente esos cuestionamientos y momentos malos vividos no empañan ni el viaje en si mismo ni lo aprendido y reflexionado en esta ruta....
Armonía Caleidoscópica
martes, 23 de junio de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
Buenos días
Buenos días, amor mío... Qué hermoso es despertar y ver tus ojitos soñadores sonriéndome coquetos... Qué sentimiento más lindo es besar esos labios y sumirnos de inmediato, fundidos, piel con piel, en nuestro mundo.
Los ruidos de la ciudad se dispersan, la alarma suena y no importa... Grúas, autos, ambulancias, construcción, bocinas, frenazos, todo desaparece en un zumbido informe que se convierte en silencio abrumado por la música de nuestro amor.
Termina el beso, los ruidos vuelven a medias, abro los ojos y me reencuentro con tus ojitos, riendo silenciosamente... Tus labios ansiosos bajo ellos piden que los míos los encuentren otra vez. Nuestras manos se entrelazan y volvemos a empezar.
Los ruidos de la ciudad se dispersan, la alarma suena y no importa... Grúas, autos, ambulancias, construcción, bocinas, frenazos, todo desaparece en un zumbido informe que se convierte en silencio abrumado por la música de nuestro amor.
Termina el beso, los ruidos vuelven a medias, abro los ojos y me reencuentro con tus ojitos, riendo silenciosamente... Tus labios ansiosos bajo ellos piden que los míos los encuentren otra vez. Nuestras manos se entrelazan y volvemos a empezar.
domingo, 12 de abril de 2015
Desapego
Entregar todo, entregar nada... ¿Qué puede entregarse cuando nada se tiene? Amor, amor, amor, amor, amor, amor... Eso parece, eso se dice, eso se intenta. Odio, odio, odio, odio, odio, odio. No va conmigo. Pasión? nah. ¿Todo? ¿Qué tódo? Es raro, darse cuenta que de "tenerlo todo" a "tenerlo nada" sólo hay un paso y de a poco vamos avanzando hasta que se remata y queda en cero de nuevo el reloj.
lunes, 23 de junio de 2014
Vino el miedo
Hoy, 24 de junio, 2014, 2:06 AM, tengo miedo. ¿Estoy cayendo en la efervescencia? ¿Es mucho acaso lo que hago? ¿No te aburriré? Tengo que escribirme esto, no puedo saber de ti, pero puedo cuestionarme y pensar desde mí mismo... Sócrates, fuiste un genio.
Vuelo, alto, rápido, y tengo miedo de caer... Parece ser que no lo haré, pero ¿Qué ocurrirá si lo hago? Es fácil decir que me levantaré pero ¿Y si no puedo? Me arrastro hasta lograrlo. Por el momento confío... Bradbury: "juntos crearemos nuestras alas", o algo en esa línea...
Tengo tantas dudas. Serrano decía "agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro". Ahora digo lo mismo, necesito tu mano, amor, necesito tu calor, necesito el empuje que me das día a día... ¿Qué me pasará si te pierdo? Mi corazón está lleno, ha crecido, si te vas... será como desinflar un globo, no quiero que se seque, tengo miedo...
Doy dos lecturas rápidas a lo que acabo de escribir... Mientras más leo mis miedos más creo en tí mi amor, y más creo en mí... Es hora de dejar que se vayan, se desvanezcan lentamente, se pierdan en la oscuridad del pasado... Cierro mis ojos, dejo entrar la luz de los tuyos, estás en mi alma... Te amo...
Vuelo, alto, rápido, y tengo miedo de caer... Parece ser que no lo haré, pero ¿Qué ocurrirá si lo hago? Es fácil decir que me levantaré pero ¿Y si no puedo? Me arrastro hasta lograrlo. Por el momento confío... Bradbury: "juntos crearemos nuestras alas", o algo en esa línea...
Tengo tantas dudas. Serrano decía "agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro". Ahora digo lo mismo, necesito tu mano, amor, necesito tu calor, necesito el empuje que me das día a día... ¿Qué me pasará si te pierdo? Mi corazón está lleno, ha crecido, si te vas... será como desinflar un globo, no quiero que se seque, tengo miedo...
Doy dos lecturas rápidas a lo que acabo de escribir... Mientras más leo mis miedos más creo en tí mi amor, y más creo en mí... Es hora de dejar que se vayan, se desvanezcan lentamente, se pierdan en la oscuridad del pasado... Cierro mis ojos, dejo entrar la luz de los tuyos, estás en mi alma... Te amo...
lunes, 21 de abril de 2014
A veces me basta una pequeña certeza... Aunque llegue oculta en un supuesto, que no es (de ninguna manera) una declaración absoluta...
¿Qué no haría con esa certeza!? Podría mandarla volando al futuro, donde me esperaría confiada... O podría pedirle que se quede a mi lado y me sirva de luz y lumbre en los despeñaderos de la vida...
Quizá, sólo quizá, sería capaz de dejarla morir... Para que en su muerte se convierta en verdad, y llegues a mi lado...
lunes, 7 de abril de 2014
domingo, 7 de abril de 2013
.
Una, tan empeñada en alejarse de la realidad, que se hizo inevitable -e inexorablemente- terrena... La otra, tan sumida en su terrenalidad que se alejó para siempre de (mi) mundo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)