Porque los mundos son muy distintos.... Salvo por la existencia de uno o dos planos en acuerdo, tarde o temprano te das cuenta del embrollo metafísico en el que te puedes meter si buscas ingresar "a la fuerza" (aunque no lo sea -o parezca- tanto) en el mundo del otro. De pronto, y mejor darse cuenta temprano, ves que si atraviesas el espejo hacia el mundo del otro te encuentras en un lugar similar al tuyo, pero con leves diferencias -conceptuales, perceptuales, sensitivas, etc- que abren miles de espejos... Así perdiste el tuyo y no sabes por donde volver.
De ahí es donde surge la necesidad de los lugares comunes... mientras más hay, menos espejos te encuentras y más fácil es volver a tu mundo, y mejor aún, menos distorsionado está el mundo en q te encuentras...
Algunas veces, por suerte, te encuentras con otros mundos maravillosos, con tantos lugares comunes que en lugar de (cito a Cortázar) "hacer el amor con un virtuosismo desapegado y critico", terminas (edito) "haciendo el amor con un virtuosismo crítico y nada de desapegado".... Y te sientes bien del otro lado del espejo, y reconoces al otro en su vida y en su mundo sin olvidarte de ti mismo y teniendo siempre presente tu espejo de vuelta/ida/vuelta/ida/vuelta...
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