lunes, 15 de octubre de 2012

Delirio cortazariano


¡Oh Maga! cómo quería encontrarte para que me salves, para ver si me podías hacer caer nuevamente en la cordura durmiente que trae consigo a la bendita idiotez del amor… Porque sí, amor es lo que quise sentir por ti, pero no pude, fue más bien el triste intento de algo que no llegaría a término porque jamás comenzó… Y al fin te encontré, y cuando me dijiste “me siento como la Maga cuando estoy contigo, fascinada por tus conocimientos del jazz, misterio enormísimo para mí”, me derretí; te quise para mí; sólo mía; sumidos en la completa perdición de un abrazo que durase más que esa noche...